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Toldo o pérgola

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Llega el calor, las horas de luz, el sol pegando fuerte en el balcón durante horas… A todos nos encanta el verano hasta que Lorenzo hace de las suyas y nos deslumbra con su potente luz o quema con sus radiaciones. Disfrutar de la terraza o el porche puede volverse imposible si esta parte de la casa no se encuentra preparada para combatir ese exceso de luz y calor.

Aun estamos a tiempo de encontrar la solución perfecta antes de que el verano se instale y el solete, haga de las suyas. Hemos contactado con empresas especializadas en todo lo relacionado con los toldos y pérgolas, y Toldos Clot resolvieron nuestras dudas a pesar de que ahora están en su temporada alta, aunque gracias a su experiencia la solución a este problema es mucho más sencilla.

Puede parecer algo sencillo y común que puedes hacer tu mismo, pero montar un toldo o una pérgola, requiere de más trabajo del que parece. Los modelos, diseños y mecanismos, han evolucionado bastante para dotar a estos elementos, de unas características con más posibilidades. Dadas las múltiples opciones que ofrece el sector para proporcionar zonas de sombra en la vivienda, lo mejor es consultar a los profesionales para que te ofrezcan la mejor solución, adaptada siempre a tus propias necesidades. Aunque no esta demás familiarizarse con algunos aspectos, para tener una idea, más o menos clara, de lo que queremos que nos instales. Que tampoco hay que dejar que te vendan la moto y te coloquen algo que, en realidad, no quieres.

Es fácil advertir que, ante la idea de instalar un toldo o pérgola en la terraza, jardín o porche de tu vivienda, el objetivo principal es aportar sombra o intimidad a la misma. Antes de decantarte por una u otra solución, hay que plantearse algunas cuestiones, como el tamaño del espacio en cuestión y la finalidad: ¿sombra o intimidad? Por otro lado, también conviene tener en cuenta si se trata de una solución puntual y estacional, solo para el verano o, por el contrario, para utilizarla durante todo el año.  Pérgola y toldo son sistemas diferentes para lograr un espacio más fresco, más intimo y más protegido. Hay que tener en cuenta el problema que se pretende solucionar con su instalación, ya que no es lo mismo, evitar el sol que el viento. Veamos que aporta cada solución y cuáles son sus ventajas e inconvenientes.

Toldo son ventajas y algún inconveniente

Plantearse el toldo como primera opción, indica que la intención esta clara: se pretende plegarlo y desplegarlo a conveniencia, cuando sea necesario. Es lo más lógico, instalar un toldo y cuando el sol aceche, se baja. Cuando el sol, deje de acechar, se recoge. Asunto resuelto. Aun así, la simpleza y sencillez de esta elección, debe ser sopesada. Hay que tener muy claro el tamaño que se pretende cubrir y por supuesto, el sistema adecuado para que se abra y cierre. Un toldo es una estructura bastante simple que se instala al borde del techo y puede cubrir un espacio de hasta tres metros. Algo que en muchas ocasiones será más que suficiente, pero en otras, puede quedarse corto.

Entre sus ventajas, hay que destacar que permite un uso absolutamente a conveniencia. Puedes utilizarlo como parapeto frente al insistente sol en los momentos que más aceche y como elemento para proteger la intimidad de tu hogar. Esto va en función del sistema elegido.

En las zonas costeras, el toldo es el gran aliado, eso ha determinado que se hayan creado toldos con un sinfín de colores y materiales para elegir. La oferta es extensa, con una gran variedad de tejidos que pueden ofrecer mayor resistencia a la intemperie, en función de la localización de la vivienda.

Una de las mejores cosas que presentan los toldos en la actualidad, es su manejo. Abrirlo y cerrarlo ya no requiere de una vara que enganchar a la polea para, haciendo alarde de bíceps, bajarlo y subirlo. Ahora basta con un interruptor y los automatismos, harán su trabajo. Para los amantes de la domótica, existen diseños que se conectan al móvil mediante una app, para que puedas programarlo a tu antojo. También disponen de varias velocidades para desplegar la lona al ritmo que quieras.

Otro factor a tener en cuenta es que puedes abrirlo en la medida que quieras y según la necesidad del momento. Puesto que Lorenzo no pica lo mismo al medio día que al caer la tarde, regular esa extensión, es una ventaja añadida.

Ventajas a parte, los toldos cuentan a su vez, con algunos inconvenientes que hay que considerar. Uno de los más relevantes, es la estética de la comunidad. Muchas comunidades de propietarios no permiten instalar toldos, debido a la estética del conjunto. Antes de plantearse la instalación, hay que consultar la normativa al respecto. En estos casos, no importa que este instalado en la vivienda particular puesto que, al extenderse, sobresale de tal modo que puede considerarse como una invasión a la comunidad.

La instalación de un toldo puede parecer sencilla, aunque hay modelos y diseños muy básicos que puede instalar uno mismo si tiene tiempo, ganas y algo de pericia, otros modelos pueden resultar algo más complejos, como los modelos eléctricos que disponen de un motor. Siempre es más conveniente dejar que lo instale un profesional.

Otro factor en contra es el viento. Si la vivienda en la que pretendes colocar el toldo, se encuentra en zonas donde el aire acecha más que el sol, tal vez no sea la opción más acertada. Ante una ráfaga fuerte de aire, si no esta bien colocado o plegado, puede salir disparado ocasionado daños mayores.

La limpieza es otro punto débil en contra de los toldos. Es fácil que se acumule suciedad y aparezca moho. Los tejidos de los toldos requieren un mantenimiento que a veces no es sencillo llevar a cabo. Hay que tener en cuenta el tejido y el sistema para que ese mantenimiento, pueda realizarse en las mejores condiciones.

Pérgolas para todos los gustos

En este caso, las pérgolas, se tratan de estructuras fijas que pueden adaptarse fácilmente a diferentes dimensiones y espacios. Con su instalación se logra una mayor dimensión de sombra en el lugar que más te interese. No obstante, hay que tener en cuenta que no se puede recoger a nuestro antojo cuando nos interese que el sol, nos ilumine. Pueden cerrarse para aumentar sus prestaciones o instalarse pérgolas bioclimáticas con sus consiguientes ventajas. Todo un mundo de posibilidades para proporcionar sombra en tu jardín o patio.

Entre sus numerosas ventajas, destacaremos que se trata de una instalación duradera. Si la estructura se instala bien anclada al suelo y a las paredes, si procede, tendrás sombra extra de por vida. Al contrario que un toldo, las pérgolas, soportan mucho mejor las rachas de viento. Al encontrarse ancladas al suelo y estar fabricada con materiales resistentes, se convierten a su vez, en excelentes soluciones contra el viento.

Puedes disponer la pérgola donde más te guste y convenga, así como las dimensiones. El toldo siempre requiere de una pared o tejado para su instalación, en tanto que la pérgola, solo necesita el suelo.

Su versatilidad, permite una decoración al gusto. Las pérgolas, instaladas con estructuras de metal o madera, permiten crear un espacio extra que puedes adaptar a cada época del año. Telas claras para crear sombras en verano y cobertura impermeable para protegerse de la lluvia.

Aunque como todo, las pérgolas, también ofrecen algunos inconvenientes que hay que considerar. Como por ejemplo, que se trata de una instalación fija, algo que puede ser una ventaja, pero puede convertirse en un inconveniente ya que es inamovible. No puedes definir la cantidad de luz que entra, ni regular la sombra como puedes hacer con un toldo. El sol y su altura, determinarán en cada momento la cantidad de sombra que proyecta la pérgola en su interior.

Hay momentos del día en los que no va a poder disfrutarse de la instalación. Tanto el movimiento del sol como el impacto del viento, harán que estar en la pérgola sea más un engorro que un acierto.

Por otro lado, requiere un mantenimiento meticuloso para evitar la aparición de óxido que la lluvia, el sol y la intemperie, provocan. Los desperfectos que pueden derivar de la ubicación hay que limitarlos en la medida de lo posible y mantenerlos, lijando la estructura cuando proceda y pintándolo cada cierto tiempo.

Sabiendo un poco más respecto a ambos sistemas para proporcionar sombra en esa parte de nuestra vivienda, donde el sol siempre acecha de forma inevitable, seguro que resulta más fácil determinar que solución es la que más conviene a cada situación. Estos apuntes son muy genéricos y básicos, por lo que acudir a un profesional del sector a que nos asesore y presente las numerosas opciones disponibles, es la mejor manera de acertar en la elección.

A priori para una terraza normalita, la mejor solución siempre será un toldo. Pero en los casos en los que se disponga de un espacio mayor, un jardín, porche o patio, instalar una pérgola puede parece una excelente opción. En cualquier caso, afortunadamente, para cada necesidad, hay una solución.

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