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¿Qué alimentos son seguros para los niños al comer fuera de casa?

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Salir a comer fuera con niños puede ser una experiencia agradable para toda la familia, pero también implica ciertas precauciones para garantizar que los pequeños estén seguros y evitar problemas como intoxicaciones alimentarias.

Cuando los niños comen fuera de casa, es fundamental saber qué alimentos son seguros y cómo manejarlos para evitar riesgos que podrían poner en peligro su salud.

 

Los niños tienen un sistema inmunológico más sensible que el de los adultos

Esto hace que sean más vulnerables a enfermedades transmitidas por alimentos contaminados o mal conservados. Los síntomas de una intoxicación alimentaria pueden ir desde dolores estomacales, vómitos y diarreas hasta deshidratación severa, lo que puede ser grave en edades tempranas.

Por eso, cuidar qué comen y cómo se manipulan esos alimentos cuando están fuera de casa es clave. No solo es importante qué se sirve en el plato, sino también cómo se conserva y se cocina, cómo se manipula en la cocina y el tiempo que pasa el alimento sin refrigeración.

 

¿Cuáles son los alimentos más seguros para los niños al comer fuera?

Cuando se trata de niños, la seguridad de los alimentos pasa por evitar riesgos de contaminación y por asegurarse de que los productos sean frescos y bien preparados-¡:

 

  1. Lácteos

Los lácteos son alimentos que aportan proteínas, calcio y vitaminas importantes para el desarrollo de los niños. Pero también son alimentos que pueden echarse a perder con facilidad si no se mantienen bien refrigerados.

  • Quesos: Es mejor evitar quesos frescos o blandos que requieren refrigeración constante, como el queso fresco, requesón o quesos de pasta blanda tipo Brie o Camembert, cuando se come fuera. Son alimentos muy sensibles a la temperatura y se pueden contaminar si se mantienen fuera del frío más de dos horas.
  • Yogures y postres lácteos: Yogures naturales o con fruta, flanes y natillas deben estar siempre refrigerados hasta el momento de consumirlos. En un restaurante o cafetería, es importante preguntar si estos productos se conservan en frío o si los sirven directamente de la nevera.
  • Leche y derivados en preparaciones: Por ejemplo, la crema pastelera o salsas que llevan leche deben estar bien cocinadas y conservadas. Si no es así, pueden ser un foco de bacterias como la Listeria o la Salmonella.

En general, los productos lácteos son seguros para niños cuando están bien refrigerados y consumidos frescos. Si se trata de un local con buena gestión, estos alimentos nunca deberían estar expuestos a temperatura ambiente durante mucho tiempo.

 

  1. Carnes y pescados

Las carnes y pescados son alimentos ricos en proteínas, muy importantes para los niños, pero que pueden ser peligrosos si no se cocinan o conservan correctamente.

  • Carnes bien cocinadas: Para evitar riesgos de bacterias como la Salmonella o E. coli, las carnes deben estar bien cocidas. Especialmente la carne de pollo y cerdo, que pueden contener patógenos si no se preparan bien.
  • Evitar carnes crudas o poco hechas: El sushi, el steak tartar o carpaccios no son recomendables para niños. Tampoco embutidos o carnes curadas que no han pasado por cocción, porque pueden contener bacterias o parásitos.
  • Conservación en frío: Las carnes deben estar refrigeradas a menos de 4 °C y no permanecer fuera del frío más de dos horas, para evitar la proliferación bacteriana. Esto también aplica a platos preparados que contengan carne, como hamburguesas o guisos.
  • Pescado fresco y bien cocinado: El pescado debe estar fresco y bien cocinado para niños. Igual que la carne, es mejor evitar pescados crudos o poco hechos (sushi, mariscos crudos, ostras). En locales con buena práctica de higiene, el pescado fresco siempre está bien conservado y preparado.

 

  1. Verduras y frutas

Las frutas y verduras frescas son una parte importante de la alimentación infantil. Sin embargo, también pueden ser fuentes de contaminación si no se lavan o manipulan bien.

  • Frutas peladas o cortadas: Siempre es mejor optar por frutas que el niño pueda pelar o que el local corte en el momento. La fruta ya cortada y expuesta a temperatura ambiente puede ser un riesgo, ya que la manipulación y el aire favorecen la contaminación.
  • Verduras crudas: En ensaladas, pueden ser seguras si están bien lavadas y conservadas en frío. En locales responsables se asegura un lavado correcto con agua potable y desinfección cuando es necesario.
  • Verduras cocidas: Son seguras siempre que estén bien cocinadas y se mantengan a la temperatura adecuada. Las verduras al vapor o hervidas son una buena opción para los niños.

 

  1. Postres y dulces

Los postres son un placer para los niños, pero en algunos casos, como los que contienen lácteos o huevo crudo, pueden ser una fuente de riesgos.

  • Evitar postres con huevo crudo: Algunos postres, como el tiramisú, la mousse o ciertas cremas, pueden contener huevo crudo, que puede transmitir Salmonella.
  • Postres refrigerados: Flanes, natillas, helados y tartas con crema deben estar siempre en frío hasta que se consuman.
  • Dulces y bollería: Los dulces secos, como galletas o magdalenas, suelen ser seguros porque no requieren refrigeración. Sin embargo, deben estar bien conservados para evitar mohos o contaminación.

 

¿Qué pasa con la conservación y la refrigeración?

MayFriho, expertos en todo tipo de equipamiento de hostelería en la provincia de Alicante, opinan que la clave para la seguridad alimentaria, especialmente cuando se trata de niños, empieza con una buena refrigeración, y para ello es necesario disponer de una buena maquinaria de frío que garantice que esto sea posible.

De hechos problemas de intoxicación surgen porque los alimentos no se mantienen a la temperatura correcta. La mayoría de las bacterias que causan enfermedades crecen rápidamente a temperaturas entre 5 °C y 60 °C (la llamada zona de peligro).

 

Por eso, mantener la cadena del frío es esencial

Los alimentos que necesitan refrigeración deben estar siempre bajo 4 °C y no deben estar expuestos al calor o a temperatura ambiente más de dos horas.

Esto aplica desde el almacenamiento, transporte, preparación y hasta el momento de servir.

 

Consejos para padres y madres al comer fuera con niños

  1. Elegir locales con buena reputación: Restaurantes, cafeterías o comedores que cuiden la higiene y la conservación de alimentos. Es importante que cuenten con sistemas de refrigeración y manipulación profesional.
  2. Preguntar por la conservación de los alimentos: Sobre todo cuando se trata de lácteos, carnes o postres. Si ofrecen yogures, quesos frescos o postres lácteos, es bueno preguntar si los mantienen siempre refrigerados.
  3. Evitar alimentos crudos o poco cocinados: No pedir sushi, carpaccio, steak tartar o postres con huevo crudo para niños pequeños.
  4. Controlar el tiempo que pasan los alimentos fuera de la nevera: Evitar que los niños coman alimentos que llevan mucho tiempo fuera del frío, como sandwiches o ensaladas preparadas hace horas.
  5. Optar por alimentos cocinados al momento: Platos simples como arroz, pasta, verduras cocidas o carnes bien hechas son la opción más segura.
  6. Evitar alimentos muy manipulados o expuestos: Como ensaladas que estén mucho tiempo en la barra o frutas ya cortadas que llevan horas fuera de la nevera.

 

¿Qué alimentos deberían evitarse para niños al comer fuera?

Hay algunos alimentos que no son recomendables para niños cuando comen fuera de casa:

  • Huevos crudos o poco cocidos: Evitar postres con huevo crudo, mayonesas caseras o platos con huevo poco hecho.
  • Mariscos y pescados crudos: Sushi, ostras, mejillones crudos, porque pueden contener bacterias y virus.
  • Embutidos y carnes curadas no cocidas: Pueden contener bacterias peligrosas.
  • Quesos blandos y frescos sin refrigerar: Riesgo de Listeria.
  • Alimentos que llevan mucho tiempo a temperatura ambiente: Como ensaladas preparadas, sandwiches o platos con salsas que no están refrigerados.

 

Cómo detectar si un alimento no está seguro

A veces puede ser difícil saber si un alimento está en malas condiciones, pero hay señales que indican que no es seguro para el niño:

  • Mal olor o sabor extraño.
  • Textura rara o apariencia inusual, por ejemplo, quesos que se ven húmedos o pastosos cuando no deberían.
  • Alimentos que parecen secos o resecos cuando deberían estar frescos.
  • Postres que se ven derretidos o líquidos cuando deberían estar firmes.
  • Carne o pescado que tienen colores oscuros o verdosos.

Si el niño presenta síntomas de intoxicación alimentaria tras comer fuera, como vómitos, diarrea o dolor abdominal intenso, hay que acudir rápido al médico.

 

Cuando los niños comen fuera de casa, la seguridad alimentaria es un tema fundamental

Los alimentos seguros para ellos son aquellos que están bien cocinados, conservados en frío y preparados en condiciones higiénicas.

-Los lácteos deben estar siempre refrigerados, las carnes y pescados bien cocinados y las frutas y verduras lavadas y frescas.

-Evitar alimentos crudos, poco cocidos o que llevan mucho tiempo a temperatura ambiente es clave para prevenir intoxicaciones.

-Los padres deben elegir locales confiables y no dudar en preguntar sobre la conservación y preparación de los alimentos.

-Por su parte, los negocios de restauración tienen la responsabilidad de cuidar estos aspectos y, en consecuencia, aportar por empresas expertas en refrigeración para asegurar que los alimentos llegan frescos y seguros al plato.

Así, los niños pueden disfrutar de sus comidas fuera de casa sin riesgos para su salud y las familias vivir la experiencia con tranquilidad.

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