Todos hemos oído más de una vez eso tan manido de “la belleza está en el interior”. Así es en muchos casos, desde luego. El interior de las personas puede ser mucho más bello que el exterior, el interior de un coche puede ser más pulcro y cómodo que su parte externa… un edificio horrible, puede albergar en su interior una decoración asombrosa. La lista podría seguir de forma indefinida, pero no es necesario. Seguramente todo el mundo sabe a lo que me refiero. No hay porque emitir juicios de valor apresurado, tan solo por lo que vemos a simple vista.
De la misma manera que hay que tener siempre presente que, en muchas ocasiones, la belleza está en el interior, debemos tener en cuenta que, esa belleza interior, se puede mejorar. Dejando ya a un lado la frase, vamos a centrarnos en lo que realmente nos interesa en este artículo. El interior sí, pero el de los espacios. Es decir viviendas y edificios. Concretamente vamos a hablar de interiorismo, pero el de lujo. Aquel al que unos pocos tienen alcance y que, para otros, ni siquiera se presenta como opción.
El interiorismo o diseño de interiores, cuenta con una disciplina que se centra en la creación de espacios exclusivos, elegantes y sofisticados. Se trata del interiorismo de lujo que, se caracteriza por utilizar materiales y acabados de alta calidad, mobiliario de lo más exclusivo, una iluminación sofisticada y detalles personalizados, con los que proporcionar un toque distinguido y exclusivo.
Con el interiorismo de lujo, no solo se pretende decorar una propiedad. La intención es crear una experiencia sensorial y emocional única. En primera instancia para los que habitan la vivienda. Un diseño de interiores de lujo, va a transformar completamente un espacio, con la finalidad de proporcionar a sus ocupantes la mayor sensación de bienestar y confort.
Adentrándonos en el interiorismo de lujo
Puesto que somos profanos en la materia y, aun conociendo algunos aspectos del diseño de interiores, desconocemos los pormenores de esta disciplina en particular, no hemos dudado en contar con la ayuda de un profesional de la materia. Gracias a Sebastián Bayona Studio profesional del diseño de interiores, hemos podido comprender de que va esto del interiorismo de lujo. Como hemos dicho con anterioridad, este tipo de interiorismo, se centra en la creación de espacios elegantes, sofisticados y cómodos. Para hacerlo, se sirve de materiales de alta calidad y unos acabados meticulosos.
Este estilo particular, pretende reflejar la opulencia del estilo de vida, para lo que incorpora elementos de diseño exclusivos, como son los muebles de diseño, piezas de arte cuidadosamente seleccionadas y tecnología avanzada. No solo trata de las cuestiones estéticas, se trata de funcionalidad y comodidad, garantizando que cada ambiente, proporcione una experiencia única y placentera a los ocupantes.
A diferencia del interiorismo convencional, utiliza materiales exclusivos, presta una máxima atención al detalle y la personalización, incorpora un diseño único y la tecnología más avanzada. Completa la escena con el añadido de elementos artísticos. El objetivo es encontrarse dentro de una experiencia sensorial y una atmosfera refinada, reflejo de opulencia y sofisticación.
Uno de los factores que más define al interiorismo de lujo, es el uso de materiales premium como el mármol, la madera de origen exótico o lo metales nobles. Estos elementos aportan estética, durabilidad y exclusividad. La atención al detalle en lo que a acabados y texturas respecta, proporciona un ambiente de lo más sofisticado y acogedor al mismo tiempo.
Para aplicar los materiales de la forma más apropiada, se recurre a los diseños personalizados al máximo. Este es otro de los factores clave en este tipo de interiorismo. Cada espacio se adapta a las necesidades y gustos particulares del cliente, se incorporan muebles a medida y soluciones únicas en cada situación. Con este tipo de enfoque se asegura que cada proyecto, sea el reflejo de la identidad del propietario, haciendo que el interior de su vivienda, se convierta en una extensión de su estilo de vida.
Otro aspecto muy tenido en cuenta, de hecho crucial, es la iluminación de cada espacio. No solo se utiliza para resaltar la arquitectura y los elementos decorativos, su misión es crear la atmósfera adecuada en cada situación. Para lograrlo se utilizan sistemas de iluminación inteligente y regulable, unidos a lámparas de diseño exclusivo que hacen posible, transforma el ambiente en función de la ocasión.
Como colofón, se incorpora la tecnología más vanguardista dentro del diseño. Sistemas de automatización del hogar, control de climatización y seguridad, audio y video integrados… Con este tipo de integración tan exclusiva, se mejora la funcionalidad, el confort y la sofisticación.
Un diseño de lujo para cada contexto
Habrá quien se pregunte donde se puede aplicar este tipo de diseño de interiores. La respuesta es simple: en una gran variedad de contextos. Tanto de ámbito privado como público. Solo hay que buscar la exclusividad y personalización del ambiente. Es muy fácil encontrar este tipo de interiorismo en los hoteles de alta gama o que hacen reformas para pasar a esta categoría. Este tipo de hoteles, suelen caracterizarse por ofrecer una experiencia memorable a sus huéspedes, contando con restaurantes gourmet en los que la estética hace que la experiencia culinaria, se enfatice.
Al mismo tiempo, son susceptibles de recurrir al interiorismo de lujo los spas y oficinas ejecutivas, en los que se combina la funcionalidad con la opulencia, poniendo el foco en la máxima calidad de los materiales, la atención al detalle y el estilo de vida, más sofisticado.
Teniendo en cuenta este tipo de factores que caracterizan al interiorismo de lujo, sobra decir que es necesario contar con un equipo profesional detrás. Aunque uno mismo puede optar por diseñar su propio espacio, nadie como un estudio para proporcionar lo necesario y diseñar el interior de acuerdo con las necesidades. Dado que se trata de lujo, no se va a escatimar en este sentido, por lo que vamos a proporcionar algunos aspectos a tener en cuenta, llegado el caso de necesitar un diseñador de interiores de lujo.
Lo primero que hay que tener presente es que el estudio o diseñador a contratar, este especializado en diseño de interiores de lujo, creando espacios exclusivos y sofisticados, reflejando el estilo y personalidad de cada cliente. Conocer su trabajo es una buena manera de comprobar si cumplen con estos criterios.
Además, debe tratarse de un equipo con experiencia y gran profesionalidad a sus espaldas. Arquitectos e interioristas experimentados en este tipo de diseños, garantiza resultados impecables y de calidad.
La personalización que ofrecen, resulta esencial. Tienen que ser profesionales capaces de escuchar las necesidades y preferencias del cliente, para poder crear el diseño de interiores a medida de las mismas, adaptándolo a sus gustos y peticiones.
Con todo esto, es más fácil encontrar a ese interiorista de lujo, capaz de hacer realidad el diseño que a cada uno le gustaría tener en su vivienda o espacio. Teniendo muy presente que hacer este tipo de inversión, proporciona al inmueble un valor añadido. Un diseño de interiores de lujo, puede aumentar de forma significativa el valor de la propiedad en el mercado inmobiliario, lo que hace que se trate de una inversión a largo plazo.
A modo de resumen, diremos que el diseño de interiores de lujo, se caracteriza por su elegancia, sofisticación y… lujo. Para ello se incluyen en el inmueble, elementos de alta calidad, acabados de lujo, un mobiliario exclusivo, la iluminación ambiental más personalizada, arte y detalles que delatan la opulencia. Con ello se pretende crear un espacio impresionante y glamuroso, reflejo de una vida refinada y exclusiva.
De tal manera que se refleja en la estancia la personalidad y estilo de vida de su propietario o propietaria, al incorporarse los elementos seleccionados a medida, reflejando gustos, preferencias y estatus social. Desde la elección de un mobiliario exclusivo hasta la inclusión de obras de arte, cada detalle se adapta para transmitir cierta individualidad y elegancia.
Por estas razones, este tipo de interiorismo, utiliza materiales de la más alta gama como el mármol, el granito, la madera más exótica, el cuero genuino, cristal, metales preciosos o telas de lujo como la seda. Materiales, sin duda alguna, de una calidad superior que aportan la elegancia y sofisticación pretendida, al mismo tiempo que son muy duraderos.
En consecuencia de todo esto, no se puede negar que el aumento del valor de la propiedad es un efecto inmediato. Al crearse un ambiente de gran exclusividad y sofisticación, se atrae a compradores de un elevado poder adquisitivo. Los materiales de máxima calidad, el mobiliario personalizado y exclusivo, los detalles que delatan la opulencia… mejoran la percepción del lujo y la exclusividad que emana el inmueble. Esto se refleja en el valor de mercado.
Ante todo esto, cabe preguntarse si es posible lograr este tipo de interiorismo con un presupuesto limitado. Lo cierto es que si, se puede optar por alternativas más económicas que semejan el aspecto de los materiales lujosos, buscar elementos con descuento, comprar en tiendas de segundamano o poner a trabajar a la creatividad para obtener un espacio elegante y sofisticado, partiendo con un presupuesto más ajustado. Al menos es posible guardar las apariencias.


